viernes, 7 de marzo de 2008

ECOLOGIA


SALVEMOS AL AREA NATURAL PROTEGIDA DE LA
LAGUNA DE TARIMOYA.

Ante las informaciones que nos llegan por los medios de comunicación, de que el Gobierno del Estado a través de la Dirección de Patrimonio del Estado, trata de fraccionar y vender o regalar el área que circunda a la Laguna de Tarimoya, informo que esa zona, se ha considerado como Reserva Ecológica por los gobiernos tanto Federal, Estatal y Municipal desde que se crearon las Reservas Territoriales de la ciudad de Veracruz y al mismo tiempo, se declaró Área Natural Protegida por el Ayuntamiento de Veracruz el 20 de Agosto de 1993.

ANTECEDENTES:
Ante el deterioro ambiental existente y pensando en el bienestar de Veracruz al contar con un medio ambiente conservado para la naturaleza y las generaciones futuras, en 1993, la Asociación Pro Vida Animal, A. C. (APROVA), solicita al Ayuntamiento de Veracruz y al Gobierno del Estado de Veracruz se protegiera de acuerdo a las Leyes vigentes (Federal y estatal) a la Laguna de Tarimoya y su área circunvecina y sea declarada Área Natural Protegida.
1.- El 22 de julio de 1993, responde el Director de Desarrollo Urbano y Reserva Territoriales del Estado de Veracruz, Arq. José Luis Carrillo Barradas que la Laguna de Tarimoya está considerada como Área Natural Protegida en el Plan Maestro de Desarrollo Urbano.
2.- El 29 de Julio de 1993, el Director General de Asuntos Ecológicos del Estado de Veracruz, Ing. Francisco Morosini Cordero (autor del Himno a Veracruz) responde lo siguiente:
“1.- La Laguna de Tarimoya, ha quedado incluida dentro del Plan Maestro de Desarrollo de la Reserva Territorial de Veracruz. …………
…………………………………………………………………………….
4.- De hecho, las áreas que propone como Reserva Ecológica en el croquis que envía, están superadas en tamaño por las propuestas en el plan….”
3.- El 20 de Agosto de 1993, en Sesión de Cabildo, el Ayuntamiento acuerda declarar Área Natural Protegida a la Laguna de Tarimoya en concordancia con el croquis propuesto por APROVA.
4.- El 2 de Febrero del 2005, son declaradas las Lagunas Interdunarias de la Ciudad de Veracruz como SITIO RAMSAR 1450, y por lo tanto son protegidas por el Convenio Internacional que firma el Gobierno de México y por la Naciones Unidas (UNESCO). Dentro de esa protección se encuentra la Laguna de Tarimoya.
5.- El 3 de Octubre del 2005, en respuesta a una queja ante el Consejo Estatal de Protección al Ambiente (COEPA) por extracción de arena en las dunas con vegetación que circundan a la Laguna de Tarimoya, la Lic. Elisa Enrique de Jesús Sedas Larios, Jefa de la Unidad Jurídica de COEPA del Estado de Veracruz, dirigiéndose al entonces Presidente Municipal de Veracruz, Julén Rementería, expresa lo siguiente:
“…….le solicito de manera atenta gire sus apreciables instrucciones a quien corresponda a efecto de proporcionar a este Consejo, un informe detallado sobre las supuestas obras que se están realizando, así como también la situación de los permisos correspondientes que en su caso se debieron haber obtenido, toda vez que se trata de un lugar bajo un régimen de protección internacional y al parecer también, fue decretada en su momento como Área Natural Protegida de Competencia Municipal.”
6.- El 14 de Diciembre del 2007, el Secretario del H. Ayuntamiento de Veracruz, Lic. Marco Aurelio M. Peña y López, Certifica los documentos de la Sesión de Cabildo del 20 de Agosto de 1993 en donde se acordó declarar Área Natural Protegida a la Laguna de Tarimoya.
7.- El 10 de Diciembre del 2007, nos reunimos los ciudadanos vecinos de Vergara-Tarimoya con el Director General de Patrimonio del Estado, José Antonio Flores Vargas.
De esa reunión pudimos constatar que Patrimonio del Estado tiene proyectado fraccionar los terrenos aledaños a la Laguna de Tarimoya, los cuales se encuentran dentro del Área Natural Protegida de la Laguna de Tarimoya en el Acuerdo de Cabildo del 20 de Agosto del 1993.
Ante nuestro argumento de que es Área Natural Protegida por sesión de Cabildo del 20 de agosto de 1993 nos comunicó que contaba Patrimonio del Estado con todos los permisos del Estado de Veracruz y del Ayuntamiento de Veracruz para fraccionar, los cuales no pudo mostrar. Constatamos también que el Director de Patrimonio ignora que es Sitio RAMSAR 1450 y está protegido por un Convenio Internacional y por las Naciones Unidas.
8.- El 27 de Diciembre del 2007, el Ayuntamiento de Veracruz contesta por medio del Secretario del Ayuntamiento, Lic. Marco Aurelio M. Peña y López a una solicitud hecha por el Ing. Cuauhtémoc Pola Spinoso al Alcalde Julén Rementería, y expresa lo siguiente:
……“le informo que en la Sesión Ordinaria del Cabildo celebrada el 20 de agosto de 1993, mediante el cual se emite un acuerdo en donde se declara Área Natural Protegida la Laguna de Tarimoya, aún sigue vigente, toda vez, que hasta el día de hoy dicho acuerdo no ha sido revocado o anulado, y con respecto al cambio de uso de suelo, el estudio de impacto ambiental y la autorización para construir un fraccionamiento, es competencia de la Dirección de Planeación y Licencias, no obstante y según datos proporcionados por dicha Dirección tampoco se autorizó ni cambio de uso de suelo, ni estudio de impacto ambiental y mucho menos la autorización para edificar un fraccionamiento.”

CONCLUSIONES:
La Laguna de Tarimoya y su área circundante, siempre ha sido respetada por los gobiernos Federales, Estatales y Municipales y se ha considerado por ellos como zona de Preservación Ecológica.
Actualmente sigue vigente como Área Natural Protegida.
Es Sitio RAMSAR 1450 y se encuentra protegida por el acuerdo Internacional firmado por el Gobierno de México.
Como Sitio RAMSAR está protegido por la UNESCO.
La Dirección de Patrimonio del Estado no cuenta con los permisos municipales para fraccionar o lotificar el Área Natural Protegida de la Laguna de Tarimoya tal y como nos lo expreso su Director General en la reunión sostenida en Diciembre pasado.
Que la anunciada repartición de lotes y escrituras por Patrimonio de Estado de Veracruz en esa zona es completamente ilegal.
En estos momentos, se ha confirmado, que la actitud tomada por el Cabildo Municipal de hace 15 años al declararla Área Natural Protegida, es sumamente valiosa y previsora para la naturaleza, para Veracruz y para la humanidad.
Esa actitud de hace 15 años, debe ser imitada y nombrar a todas las lagunas de Veracruz, como Áreas Naturales Protegidas.
Sería un retroceso para el Gobierno del Estado, fraccionar una Reserva Ecológica y sería un duro golpe a la naturaleza y al futuro de la humanidad.

SOLICITUD:
1.- La suspensión definitiva de la intención de la Dirección de Patrimonio del Estado de Veracruz, de fraccionar el área que circunda a la Laguna de Tarimoya.
2.- La creación de un parque Ecológico-Deportivo en esa zona. Conservando así un espacio en donde puedan convivir los humanos con las aves migratorias y locales, y lograr una armonía entre el hombre y la Naturaleza.
Ing. Cuauhtémoc Pola Spinoso.
Veracruz, Ver. a 7 de Marzo del 2008.

miércoles, 5 de marzo de 2008

EL INFIERNO DE LOS DELFINES

El infierno de los delfinesPor Diego Cevallos*MÉXICO, 4 feb (Tierramérica).- Salvo honrosas excepciones, en América Latina persiste la práctica de mantener delfines en cautiverio, expuestos al maltrato humano y a los males propios de estar alejados de su hábitat.México es uno de los pocos países de América Latina que permite operar delfinarios, centros recreativos con altas ganancias y donde los cetáceos viven un tormento, según investigaciones. En Brasil y Chile están prohibidos, en Argentina hay dos sitios y nueve ejemplares y en Venezuela uno con apenas cuatro. Los 20 delfinarios de México, que presentan cetáceos en actos circenses o los ponen a nadar con personas que persiguen beneficios curativos o simple diversión, son el ejemplo de un negocio que no debería existir en ninguna parte, dijo a Tierramérica Yolanda Alaniz, unas de las autoras del libro "Delfinarios", producto de siete años de investigación. Más de la mitad de los delfines encerrados en estanques mexicanos desde los años 70 murieron tempranamente por neumonía, estrés, problemas gástricos y traumatismos producidos por golpes, afirmó Alaniz. Los delfines (Delphinidae) son animales de alta inteligencia que, en libertad, construyen complejas redes sociales. En cautiverio, la mayoría de sus conductas instintivas son reprimidas, se los obliga a interactuar con humanos y se anula sus capacidades para nadar grandes distancias y capturar, en manada, peces vivos. Chile emitió una normativa en 2005 que "prohíbe la captura, internación al país y encierro permanente o temporal de toda clase de cetáceos para exhibición pública u otros fines asociados a su utilización por parte del hombre, cualquiera sean las características de las instalaciones en que se pretendan mantener". Esa reglamentación, que excepcionalmente permite tener ejemplares cautivos por poco tiempo y siempre que sea con fines de reinserción a su hábitat, maduró tras un sonado caso de maltrato en 1996. Ese año, se descubrió en la norteña ciudad de Puerto Iquique que un centro de diversión itinerante había importado dos delfines de Cuba, uno de los cuales murió antes de llegar. El otro sobrevivía en una piscina municipal sucia y sin alimentos. En los últimos 12 años se presentaron al menos 11 proyectos para construir delfinarios en ciudades chilenas, tanto con fines recreativos como terapéuticos. Todos fueron rechazados. Hoy Chile "tiene una postura vanguardista en la región, es un ejemplo a seguir en materia de conservación de cetáceos", dijo a Tierramérica Elsa Carrera, directora del no gubernamental Centro de Conservación Cetácea. Brasil tampoco permite los delfinarios, aunque sí lugares destinados a cuidar a esa especie de forma temporal. En ese país, los problemas con los delfines se refieren más a su captura accidental o intencional en alta mar. Esa práctica está prohibida, igual que en la mayoría de países de América Latina, incluido México, donde existe la mayor cantidad de delfinarios de la región. En 2007 se difundieron imágenes de unos 80 delfines muertos sobre una embarcación en el litoral del norteño estado de Amapá, lo cual impactó y causó el rechazo de ambientalistas y de gran parte de la población. El oceanógrafo José Martins da Silva Júnior, declaró a Tierramérica que, pese a las prohibiciones, persiste la captura de delfines, a los que se extrae ojos y genitales para venderlos como amuletos que prometen atraer dinero y mujeres. En Argentina, por unos 14 dólares se puede ingresar a los únicos dos delfinarios u oceanarios, como se los conoce en ese país, ubicados en la oriental provincia de Buenos Aires y donde nueve delfines ofrecen el típico show circense. Alejandro Arias, del Programa Marino de la Fundación Vida Silvestre, indicó a Tierramérica que "la regulación de los oceanarios en Argentina es mejor que en otros países". "Los delfines reciben un trato adecuado, (aunque) más que por principios, por causas comerciales. Es demasiado caro comprar y mantener un delfín como para que lo dejen morir o lo maltraten", apuntó, tras señalar que en ese país adquirir un ejemplar llega a costar 20 mil dólares. Venezuela es otro país que permite los delfinarios, aunque también veta la captura en alta mar. Pero hay apenas cuatro ejemplares como parte de las diversiones del centro Diverland, en la turística Isla de Margarita, en el mar Caribe. Estos cetáceos son utilizados para breves shows nocturnos, paseos de nado con visitantes por unos 70 dólares y terapias para niños autistas, con síndrome de Down y otros desórdenes, explicó a Tierramérica su entrenador, Edwin Castillo. Con amplia documentación, seguimientos de casos y opiniones de expertos de varios países, el libro "Delfinarios" pone en duda la supuesta eficacia de las terapias con delfines, pues no existen estudios rigurosos sobre sus efectos. Al parecer, el contacto con cualquier animal domesticado en un medio ajeno al habitual del paciente causa algún beneficio. Hay diversas investigaciones que indican que el delfín, cuya naturaleza es contraria a permanecer enclaustrado en piscinas, secreta grandes cantidades de sustancias relacionadas al nerviosismo y estrés cuando interactúa con humanos. Incluso y a pesar de que se le somete a actos condicionados dándole o no alimentos, hay numerosos casos reportados de agresiones de estos animales contra humanos en delfinarios y sitios similares. Alaniz, médica que realizó la investigación junto a la experta en bioética Laura Rojas, sostiene que en los delfinarios hay un "maltrato crónico en todos los sentidos", pero que siguen operando con irregularidades por la corrupción de autoridades. Oficialmente se indica que hay unos 270 delfines en cautiverio en México. De 1997 a 2005 murieron 48. Pero las autoras del libro, que visitaron todos los delfinarios en funcionamiento, afirman que tales números están subestimados, pues los responsables de esos centros ocultan información. Aún así y con reportes oficiales o de los mismos negocios, se concluyó que las enfermedades respiratorias son la principal causa de muerte de los delfines en cautiverio en México, seguida por motivos relacionados con su mal manejo, como traumatismos craneoencefálicos, obstrucción intestinal por ingestión de cuerpos extraños y asfixia. Apenas entre cuatro y seis por ciento de las muertes se debieron a causas naturales. La ley mexicana permite capturar delfines sólo con fines científicos, pero también acepta que se den espectáculos itinerantes y fijos. Hasta 2001, cuando se reguló el funcionamiento de los delfinarios, esos negocios habían crecido sin ninguna normativa. Los delfinarios ya no pueden operar en este país con ejemplares capturados o importados del Caribe o Japón, como sucedió hasta los años 90, sino sólo con los que nacen en cautiverio. Además, deben cuidar el trato a los ejemplares. Alaniz y Rojas denuncian que estos lugares, cuyo fin básico es obtener dinero en grandes cantidades, no están diseñados para albergar a delfines "en condiciones mínimas de bienestar", sino para "dar comodidad a los usuarios y a las personas encargadas de su cuidado". Los delfinarios no deberían existir, insistieron. (END/2008)

domingo, 2 de marzo de 2008

LOS NÁUFRAGOS Y COLÓN.


Investigación del Ing. Cuauhtémoc Pola Spinoso.

En las Islas Canarias, hay un relato de náufragos que corre desde hace cientos de años.
Las Islas Canarias se encuentran en el Océano Atlántico al Oeste de África del Norte. Pertenecen a España y han sido de mucha importancia para la navegación hacia América y para el comercio marítimo con la costa de África.
El relato dice así:
Se cuenta que un barco viajaba desde Vizcaya a Inglaterra. El piloto se llamaba Alonso Sánchez de Huelva. Les tomó por sorpresa una tormenta y los mares tempestuosos arrastraron a la nave. Con la mar recia, lluvia y viento, después de varias semanas a la deriva, el barco llegó maltrecho a unas islas, las cuáles eran completamente desconocidas para los marinos, pues en sus cartas de navegación no las contemplaban. Por las observaciones del piloto, se dieron cuenta que estaban muy al Poniente de las Islas Canarias.
La tierra era desconocida, diferente a las que visitaban continuamente en sus travesías, cuyos habitantes hablaban una lengua extraña. Tenían la costumbre de pintarse la piel y eran muy nobles con los extranjeros. Los nativos los tomaron por hijos del cielo y los marinos llegaron a pensar que si estaban en el paraíso.
Pasado un tiempo, pudieron reparar la embarcación, se prepararon lo mejor que pudieron para un largo viaje y con vientos favorables se lanzaron al mar con rumbo al Oriente, hacia donde mejor calculaban que se encontraba la añorada España.
Sin conocer las corrientes ni los vientos, el viaje fue dificilísimo. Se les agotó el agua la comida y la leña. Los hombres enfermaron por la sed y el hambre. Empezaron a morir.
Seis consiguieron llegar a la Isla de la Gomera, en las Canarias, ellos fueron: Alonso Sánchez de Huelva, Pero Fernández, Juan Bermúdez, Pero Francés, Franco Niño y Juan de Umbría.
El La Gomera, todo el pueblo de San Sebastián brindó ayuda a los náufragos y escucharon sus aventuras. Un vecino les prestó especial atención. Era un marino genovés llamado Cristóbal Colón.
Los náufragos llegaron en tan malas condiciones de salud, que murieron a los pocos días. El marino genovés, Cristóbal Colón pagó los funerales.
Se dice que Colón recogió el derrotero y plano del navegante fallecido en los cuales se encontraban los datos para ir y volver de esas islas al Poniente de la Canarias.
Años después, el 6 de Septiembre de 1492 Colón partía de la Isla de la Gomera, con tres naves y con rumbo al Poniente. El 12 de Octubre, descubre lo que hoy se conoce como América.
Existe en La Gomera un antiguo poema de esos tiempos, que en algunos de sus versos dice así:


Y sucedió en aquel tiempo
cosa digna de contar
que por fuerte temporal
de mar recia, lluvia y viento,
la nave de un “nautical”
corriese a lejano puerto.


Ya en tierra desconocida
sus caciques-indorinos
en tal penosa jornada
el “nautical” y marinos
-con motivo a la arribada-
tratáronsles cual divinos.

Se enfermaron los marinos
durante el viaje lo fueron
de tumores, que por descuido
sin curarles ellos dejaron;
algunos destos murieron,
y seis tornaron malignos.
……………………….
Luego, y a los pocos días
fallecía el “nautical”
de tan incurable mal
y Colón, por simpatías,
les sufragó el funeral
y a aquellos su estadía

Dicho derrotero y plano
los recogió el genovés
para su entrega a un “huelvano”
y como tuvo a su mano
documentos de interés
los conservó muy ufano.
………………………..
Por los documentos vio
que el “nautical había ido
a regiones que soñó
el gran Séneca instruido
y ese secreto guardó
para darle buen destino.